Somewhere Over The Rainbow


Hay días que me asombra mi ingenuidad y me dice ¡¡deberías crecer!!

Me lo dice bajito. Tanteándome. Como se dice el primer te quiero. Como si me desvelase una contraseña que me abriría otras puertas, que deslizaría la piedra de entrada del pasadizo a la cueva de los tesoros...

Entonces me asomo a esta rendija de luz de la infancia.
Y soy el niño que lanza una y otra vez el balón al cielo para hacer diana en el sol.
Y la niña que se queda boquiabierta, durante horas, contando los lunares de una mariquita.
Y el que llora sin consuelo con un diente en la mano. Y a los dos segundos, cuando le hablas de un ratón, sonrié enseñando el vacío.


A veces, otros se asombran de mi ingenuidad, ¡¡madura!!.
Me lo dicen a gritos para que deje de mirar a las musarañas.

Entonces me meto en los charcos de mi infancia y vuelvo a creer que algún día seré un delfín.
O un polizón en un barco velero que limpiará las patas de palo de los piratas a cambio de un donuts de chocolate.

A veces, la realidad es un viento que te da un bofetón y te pregunta ¿Pero de qué creías que iba esto?

Entonces vuelvo a la brisa de mi jazmín. Y bailo siguiendo el ritmo de las nubes. Y me duele el cuello de mirar hacía el cielo dando vueltas.
Y vuelvo a ser la niña que se subía a la azotea a lanzar piedrecitas a las estrellas para que me devolvieran un destello.sonrisa.

Hay días que me asombra mi ingenuidad. Y pienso que madurar ahorraría batacazos de las piernas y el corazón.

Cuando la veo venir a susurrarme al oído la fórmula secreta de las cajas fuertes de la sensatez, le digo bajito, como se responde al primer te quiero, que se vaya. Que yo ya encontré mis tesoros, aquí, en esta luz de mi infancia.

Comentarios

  1. sabes muy bien, de que va esto.
    tu fórmula (que es la mía), resulta infalible, Wendy.
    el marco, incomparable.
    el olor a jazmín, nos conducirá hasta el sueño.
    te dejo, continúo chutando hacia arriba.
    besos

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