De medio pie

En la casa de aquellas vacaciones, un ladrillo de medio pie separaba mi almohada de la de mi vecino.

Algunas noches me despertaba agitada y era porque él tenía pesadillas. Entonces yo tosía, leve pero insistentemente, hasta que escuchaba en un susurro "estoy bien, sigue durmiendo".
Por las mañanas me compensaba con un suave hilo musical que no dejaba de acariciarme hasta que me levantaba.

Aquel verano fue muy caluroso.
Me acostaba con el pelo recogido en un moño alto que él me iba deshaciendo con sus ronquidos, en cada vuelta de insomnio, cada vez que me acercaba a la pared.

Un amanecer me despertó un "te quiero" en el oído. 
Mi vecino había dado medio paso.

Comentarios

  1. mueran los ladrillos de medio pie !!!!
    qué vivan los moños altos,
    los medios pasos y los " te quiero " !!!
    besos

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  2. tu moño alto que se va deshaciendo en cada vuelta de tu insomnio caluroso cada vez que te acercas a una pared uf..........

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