Errores de bulto
Ángel González Era un hombre que, por su profesión, cuando cometía errores eran siempre de bulto. Me estoy refiriendo a un maletero o porteur, eso depende de la situación del sujeto respecto a la cordillera pirenaica quien, atendiendo por uno u otro nombre, acababa deslomado cada día de tanto descargar y cargar trenes. Yo también cometo errores de bulto: voy a abrazar tu cuerpo y me abraso en el aire, voy a pedir tequila y pronuncio te quiero, voy a aspirar la brisa y estás en mi garganta. Así acabo descorazonado cada noche de tanto acarrear mi amor por todas partes: un amor que no sé dónde dejar cuando llega la tarde y tú no estás conmigo. Gajes del oficio 1956