Avena loca
Y la vida como un sube y baja... Desde esta mañana soy la depositaria* del secreto de una desilusión. Cáncer, metástasis y quimioterapia, han sonado hoy en el susurro de una cocina. "No lo sabe, le han dado la tregua del puente para venir a casa porque no le pueden hacer nada, luego volverá al hospital y ya sí..." Abrazo, lágrimas, guarda el secreto. ¿ Y cómo se guarda el secreto de una muerte anunciada en el mismo corazón donde desde el viernes guardo el secreto de una nueva vida? En el salón, ajenas a la confidencia, cinco personas tomaban el aperitivo escuchando al Madrid. Almendras saladas, nolotiles, aceitunas rajadas, paracetamol, vino dulce, adiro, jamón, ameride, patatas fritas... compartían la mesa. Una de las mujeres estaba en bata y pijama, pálida. Un buen fisionomista habría leído en su cara, en sus pies hinchados, en sus ojos hundidos, en su mano que inquieta busca la herida "es que no sé qué t...