Hemos coincidido en Recepción. Yo, concentrada en mis papeleos, apenas he mirado cuando he intuído una presencia a mi lado. -Por favor, me puede ver algún médico. Me duele mucho el pecho. Me he girado y le he rozado en el hombro: "Siéntese, estará mejor" Pero él, doblado sobre su cintura, no ha podido contestarme. Luego, le he visto muy pálido en una camilla. Un electro, otro para confirmar, un par de pastillas, carreras, nerviosismo y una ambulancia entre el murmullo de "con lo joven que es". (Que hombre.... la gente debería moderarse y no dar la puntilla antes de tiempo y si la van a dar, que sean ocurrentes y no tiren de latiguillos). Le he mirado fijamente cuando se iban, unos segundos, y espero que haya visto todo lo quería decirle. Ojalá haya tenido suerte y dentro de poco pueda volver a cruzarme con él en Recepción, sin las prisas de hoy.