Terraza en calma
La terraza está en calma esta noche. No se mueve la cortina, ni la tortuga que duerme entre dos macetas. Solo susurran levemente las guindillas que secan colgadas en ristras.
En octubre, a estas horas ya refresca. Ella, se empeña en echar un pañito de cocina al romero. (Que llegue a la paella del domingo, que llegue a la paella del domingo).
En algún rincón hay una luciérnaga.
Los niños han visto la luz y la llaman bajito: "lintiérnaga, ven" "lintiérnaga, sal".
No viene ni sale. Las luciérnagas, como casi todas las cosas, pasan cuando ellas quieren.
Sobre el polvo acumulado en el bidón grande alguien, que aún debe de estar aprendiendo ortografía, ha garabateado "lábalo, papi".
En octubre, a estas horas ya refresca. Ella, se empeña en echar un pañito de cocina al romero. (Que llegue a la paella del domingo, que llegue a la paella del domingo).
En algún rincón hay una luciérnaga.
Los niños han visto la luz y la llaman bajito: "lintiérnaga, ven" "lintiérnaga, sal".
No viene ni sale. Las luciérnagas, como casi todas las cosas, pasan cuando ellas quieren.
Sobre el polvo acumulado en el bidón grande alguien, que aún debe de estar aprendiendo ortografía, ha garabateado "lábalo, papi".
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