En medio de mi vida

Estos días de octubre me recuerdan a mi perrita.
Ahora ya no está, pero en su último otoño, cuando ya se intuía que no iba a llegar al invierno, yo cogí la costumbre de acostarme muy tarde.

Recuerdo que hacía frío, no como estos días. Me quedaba jugando con ella en su mantita hasta las tantas, para apurar cada instante. Ella, al parecer ajena a la gravedad, jugaba y jugaba y se hacia la "longui" cuando le hablabas de irse a dormir.

Me daba pena meterme en la cama y saber que no la volvería a tener cerca. La pena me producía frío y cogí la costumbre de ponerme una vieja chaqueta de lana azul. La más vieja y más calentita que tenía, la de los botones enormes.
Pensaba ..cualquiera que me vea acostarme con el pijama y la chaqueta de montaña!. Pero la lana amortiguaba la inquietud.


Este octubre, estoy como en medio de mi propia vida, en mitad de mi insomnio.
Y sé que otra vez todo es posible.





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