En verso largo
Un verso de café con promesa de azúcar
La puerta estará abierta de par en par y en la radio Alejandro Filio cantará que siempre vienes con el sol.
Yo pediré café en verso largo y dos azucarillos de tus promesas de azúcar.
Me mirarás y pensarás "¿de qué me suena esta voz?
Desde mi mesa, aquella junto a la ventana, te veré ir y venir detrás de la barra. Pletórico como un funambulista en un alambre nuevo.
Sonreirás a los cruasanes que esperan inquietos a que los madrugadores les hinquen el diente. Los tranquilizarás diciendo que les esperan labios dulces. Que no tengan miedo. Y ellos te creerán, porque eres un tipo de fiar.
Disfruto viéndote controlar el murmullo del oleaje de la cafetera, a tí que tanto te gustan las historias de marineros.
Esta será mi mesa, escribo en el mantel de tréboles de cuatro hojas.
Y dejo la puerta abierta al salir.
(T´estimo)

debiera acabar el largo verso, con aquella frase tan manida como estúpida.
ResponderEliminar"cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia".
quiero que sea real y verdadero.
la puerta, está siempre abierta ( para ti, no hay puertas ).
yo, más !