Resquicio
Su bañera hace pared con mi habitación.
A media siesta suelen bañar a los niños.
Cruje el grifo y se oye chapoteo.
(Fragilidad urbanística de la intimidad).
El niño apenas habla.
A veces llora.
El padre alza la voz para decirle que el grifo se cierra mientras uno se enjabona.
" y siempre frota bien detrás de las orejas porque hay sorpresas"
Entonces el niño ríe y yo imagino que le hace cosquillas, le pone caras, le envuelve en la toalla, le sopla en la nariz, le espolvorea con talco, le sonríe, ...siempre imagino y entonces me aferro a escribir como a un resquicio que me abre todas las puertas.

Comentarios
Publicar un comentario