Con quien tanto querías
En las manos sostiene un pajarito rojo.
Su pulgar le acaricia la cabeza mientras su dedo corazón, generoso, se tensa para tranquilizar sus latidos.
¿Qué le estaría diciendo con esos ojazos que se adivinan inmensos?
Intercambiando rutas, recomendándose constelaciones donde se ven estrellas espectaculares...
"¿Cómo va lo de volar, compañero?"
Ella, ensimismada y ajena a la televisión que murmura a su espalda, observa al pájaro.
Él, curioso, nos mira.
Nosotros, anhelantes, la contemplamos.
De su cuello cae un collar rojo que termina en un nudo a la altura de su corazón, del tuyo.
Te sostiene en sus manos, te acaricia. ("No dejes de volar, compañero")
Su pulgar le acaricia la cabeza mientras su dedo corazón, generoso, se tensa para tranquilizar sus latidos.
¿Qué le estaría diciendo con esos ojazos que se adivinan inmensos?
Intercambiando rutas, recomendándose constelaciones donde se ven estrellas espectaculares...
"¿Cómo va lo de volar, compañero?"
Ella, ensimismada y ajena a la televisión que murmura a su espalda, observa al pájaro.
Él, curioso, nos mira.
Nosotros, anhelantes, la contemplamos.
De su cuello cae un collar rojo que termina en un nudo a la altura de su corazón, del tuyo.
Te sostiene en sus manos, te acaricia. ("No dejes de volar, compañero")
no se que decirte.
ResponderEliminarrealmente, si... si se que decirte.
aunque reiterado y tal vez insolente, te quiero.
besos y gracias
aunque reiterado y tal vez insolente, y yo más.
ResponderEliminarbesos y abrazos