Desafección

Creo que la primera vez que he pronunciado conscientemente la palabra desafección ha sido hace un par de semanas.
Se la escuché decir a un tertuliano del tipo "cuando grito y se me hincha la vena parece que tengo más razón". Por eso, se desgañitaba diciendo que existía desafección entre la gente y el sistema.

El diccionario de la RAE no es muy generoso en la definición: desafección1. f. Mala voluntad.
Por el contexto pienso que el susodicho no se refería a voluntades. Comentándolo con una amiga, me dijo que lo que habría querido decir aquel hombre era desafecto, que no había cariño entre políticos y ciudadanos.

Entonces recordé las palabras de un amigo.
El día que se enteró de que un preso común lleva 35 años en la cárcel mientras imputados en graves casos de corrupción campan alegrementes en listas electorales o delincuentes de aquellos que colgaban los millones  en forma de obras de arte  en sus WC siguen viviendo a tutiplén,  mi amigo exclamó a lo Sarita Montiel:  "¿¿pero qué invento es esto?? ¿¿cómo es posible??
Aquí un día va a pasar algo".

Y yo creo que algo parecido a eso debe de ser la desafección.

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